Erundina Manchune es la Directora de la Oficina Regional del MTESS en Boquerón. Ocupa este puesto luego de ganar un concurso público de oposición, y desde el inicio de su gestión cuenta con el apoyo de Paraguay Okakuaa. Originaria del pueblo guaraní de Ñandeva, en el Chaco Central, vivió durante varios años en Asunción, realizando tareas domésticas: allí, debió enfrentarse a diferentes situaciones de discriminación laboral. Hoy, ella se dedica a ofrecer información e intervenir ante vulneraciones de los derechos laborales. Para Erundina, la asistencia técnica del proyecto ha sido clave en su gestión.

Erundina recuerda uno de los primeros casos que atendió, justamente relacionado a los derechos de una trabajadora doméstica. “Uno de esos casos es el de una empleada doméstica despedida, que se acercó a la Oficina Regional. Calculamos cuánto tenía que pagar su empleador por compensación, bonificación proporcional y vacaciones. A pesar de la oposición de su esposo, quien le dijo que no podía hacer nada, la trabajadora se acercó a su antiguo empleador con los cálculos realizados por la Oficina Regional y obtuvo lo que legalmente le debía: 3 millones y medio de guaraníes”.

Erundina también participa en los talleres de sensibilización sobre derechos laborales llevados a cabo por el Proyecto en diferentes comunidades indígenas, donde generalmente recibe consultas y quejas. Desafortunadamente, hasta ahora la mayoría de los casos que recibe en estos talleres están relacionados con eventos que ocurrieron hace mucho tiempo, lo que hace que sea difícil tomar medidas hoy.

Erundina es también una de las protagonistas de la campaña «Chaco paraguayo con trabajo decente», para la cual grabó un spot de radio y televisión en el idioma de su pueblo: el guaraní.

Además de la asistencia técnica, el proyecto contribuye a la difusión de los derechos laborales a través de la campaña “Chaco paraguayo, con trabajo decente”. El primer indicador del impacto positivo de la campaña fue el aumento de quejas recibidas. «Desde el comienzo de la campaña nos dimos cuenta de que las personas comenzaron a darse cuenta de sus derechos. La campaña de aguinaldo tuvo un impacto muy importante. Nos dio mucho trabajo«, recuerda Erundina. Un caso emblemático para ella fue la queja de un contratista contra el propietario de un rancho, que no le pagó por la construcción de algunos cobertizos, una tarea realizada con un equipo de albañiles que no podía pagar, motivo de profunda preocupación. El monto no pagado sumaba los 50 millones de guaraníes. Después de una notificación del MTESS y una audiencia con Erundina, el ganadero firmó un compromiso de pagar el salario en dos cuotas. El pago de la primera cuota se realizó en la Oficina Regional. «Vino con el dinero, y seré honesta. No podía creer que con nuestro trabajo estuviéramos ayudando a los trabajadores a recuperar su dinero y sus derechos. Fue una gran satisfacción«.